Cazuela de durazno
Origen de la receta
Este plato es una versión moderna del clásico pastel de requesón, conocido por todos desde la infancia. La adición de duraznos le aporta un sabor ligero y veraniego. Este pastel de requesón se puede preparar con duraznos frescos o en conserva; el resultado siempre es excelente.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Requesón
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Huevos
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Crema agria 20%
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Azúcar
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Azúcar de vainilla
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Almidón de patata
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Azúcar glas
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Melocotón (fresco o enlatado)
Utensilios de cocina
- Cuchillo
- Junta
- Bol
- Licuadora
- Tamiz
- báscula de cocina
- Molde para hornear (silicona)
Receta paso a paso
Paso 1:
Prepara la mezcla de cuajada. Coloca la cuajada en un bol, añade los huevos, la crema agria, el azúcar normal y el azúcar avainillado.
Paso 2:
Añade gradualmente la fécula de patata, pesando cada ingrediente con una báscula de cocina. Esto garantizará precisión y una textura esponjosa en el guiso final.
Paso 3:
Mezcla la preparación con una batidora o licuadora hasta que quede suave y sin grumos. Así obtendrás la cazuela de requesón perfecta.
Paso 4:
Vierta la masa preparada en el molde. Utilice una bandeja para hornear, preferiblemente de silicona, para poder desmoldar fácilmente el pastel de durazno una vez que se enfríe.
Paso 5:
Hornea la cazuela en el horno a 180 °C durante unos 40-45 minutos, hasta que esté dorada. No abras el horno durante los primeros 30 minutos; esto es importante para que quede esponjosa.
Paso 6:
Una vez enfriado, desmolda el pastel sobre un plato. Corta el melocotón en rodajas finas y colócalas con cuidado sobre la cazuela de requesón.
Paso 7:
Espolvorea el azúcar glas con un colador sobre el pastel y los duraznos. ¡Listo! Este pastel de duraznos es un postre delicado, como los que se preparan en el jardín de infancia.
Consejos de cocina
Utilice únicamente requesón fresco sin exceso de humedad; esta es la base para un guiso de requesón esponjoso.
Si no tienes fécula de patata, puedes sustituirla por sémola, pero la textura será más densa.
Para ahorrar tiempo, puedes usar duraznos enlatados; obtendrás una cazuela de duraznos enlatados igual de deliciosa.
Antes de hornear, golpea suavemente el molde contra la mesa; esto eliminará las burbujas de aire y hará que la cazuela quede más uniforme.
Sirva la cazuela de durazno fría para un mejor sabor.
