Salsa de tomate para pizza
Origen de la receta
La salsa de tomate para pizza tiene sus raíces en la cocina italiana, donde apareció en Nápoles a finales del siglo XVIII. Curiosamente, los tomates, base de esta salsa, fueron traídos a Europa desde América y, en un principio, se consideraban plantas ornamentales. Solo gradualmente comenzaron a usarse en la cocina. Históricamente, las primeras pizzas se preparaban sin salsa de tomate, y solo más tarde esta se convirtió en parte integral del plato. Esta salsa de tomate casera facilita la creación de una buena salsa para pizza que rivaliza con las versiones profesionales. La salsa de tomate para pizza es más que un simple aderezo; es la base que define el sabor de todo el plato. A pesar de la sencillez de la receta, las proporciones adecuadas y las técnicas de preparación garantizan un sabor auténtico, como en una pizzería italiana.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
-
Tomates de tamaño mediano
-
cebolla finamente picada
-
Pasta de jengibre y ajo
-
Sal
-
Pimienta negra
-
Copos de chile
-
Orégano
-
Aceite de oliva
-
Ketchup
Utensilios de cocina
- Cuchillo
- Junta
- Cuchara
- Cacerola
- Licuadora
Receta paso a paso
Paso 1:
Calienta una sartén a fuego medio y añade aceite de oliva.
Paso 2:
Añade el jengibre y el ajo prensados al aceite caliente y fríe durante 30 segundos hasta que desprendan aroma.
Paso 3:
Añade la cebolla finamente picada y fríe durante 2 minutos hasta que esté transparente.
Paso 4:
Vierta el puré de tomate hecho con tomates frescos y mezcle bien.
Paso 5:
Cocine la salsa a fuego medio durante 6-8 minutos, revolviendo ocasionalmente.
Paso 6:
Añade sal, pimienta negra, hojuelas de chile y orégano a la salsa terminada.
Paso 7:
Vierta el kétchup de tomate y mezcle bien todos los ingredientes.
Paso 8:
Continúa cocinando la salsa durante otros 2 minutos para que se mezclen bien todos los sabores.
Paso 9:
Deja enfriar un poco la salsa. Extiende la salsa de tomate preparada sobre la masa, cubriéndola uniformemente por toda la superficie.
Consejos de cocina
Para un sabor y aroma más intensos, utilice tomates San Marzano frescos.
Para obtener una salsa con una textura suave, cuélela después de cocinarla.
No le añadas demasiada sal, ya que el kétchup de tomate ya contiene sal.
Si la salsa está demasiado ácida, añade una pizca de azúcar para equilibrar el sabor.
Para obtener una salsa con más sabor, utilice hierbas frescas en lugar de secas.
Antes de añadirlo a la salsa, puedes calentar ligeramente el kétchup en un recipiente aparte.
Guarde la salsa preparada en casa, en el refrigerador, en un recipiente hermético durante un máximo de 5 días.
Esta receta de salsa de tomate para pizza es la base perfecta. No olvides consultar recetas similares en nuestra página web para inspirarte. ¡Que la disfrutes!
