Croissants elaborados con hojaldre de levadura.
Origen de la receta
Los panecillos rellenos, cuyo nombre proviene de la palabra francesa "croissant" (media luna), fueron introducidos en París por pasteleros vieneses a finales del siglo XIX. Bajo su influencia, este nuevo dulce rápidamente ganó popularidad, junto con variaciones locales (los franceses son quienes utilizan levadura y abundante mantequilla en la receta). Hoy en día, los croissants, ricos y crujientes, son un dulce tradicional francés y uno de los platos parisinos que no te puedes perder.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Masa de levadura inflada
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Huevo
Utensilios de cocina
- Cuchillo
- Junta
- rodillo
- bandeja para hornear
- papel de hornear
Disfruta del aroma matutino de los croissants recién hechos, horneados en minutos gracias a nuestra masa preparada. Ligeros y esponjosos, con una corteza crujiente, son la opción perfecta para un desayuno rápido y delicioso.
Receta paso a paso
Paso 1:
Descongela la masa. La masa debe estar completamente cubierta para que no se seque.
Paso 2:
Extiende la masa formando una capa rectangular de 3-5 mm de grosor.
Paso 3:
Corta la masa extendida en cuatro trozos triangulares del mismo tamaño.
Paso 4:
Estira los triángulos desde la base hasta la parte superior, haciéndolos más finos y largos.
Paso 5:
Enrolla cada triángulo formando un croissant desde la base hasta la punta.
Paso 6:
Coloca los croissants sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, cúbrelos con un paño o film transparente y déjalos reposar durante 20 minutos.
Paso 7:
Pinta los croissants con huevo batido o mezclado y colócalos en el horno.
Paso 8:
Hornea los croissants durante 10 minutos a 200 °C, luego reduce la temperatura a 185 °C y hornéalos durante otros 10 minutos.
Consejos de cocina
Es importante preparar la masa correctamente: al extenderla, gírela periódicamente 90 grados, esto la hará más flexible.
Antes de cortar las porciones de masa para croussan, la masa debe tener un grosor de 2,5 a 3 mm. Al enrollar los "triángulos", estírelos ligeramente.
Cuanto más tiempo se dejen levar los croissants antes de hornearlos, mejor será el sabor del producto final.
