Pizza de 4 quesos
Origen de la receta
La pizza de cuatro quesos es una pizza italiana clásica originaria de Nápoles, que surgió como alternativa a la pizza tradicional con base de tomate. A diferencia de la Margherita, no lleva salsa de tomate, sino que se basa en la riqueza de texturas y sabores de los quesos. Tradicionalmente se utilizan mozzarella, parmesano, gorgonzola y cheddar (o Dor Blue), aunque los ingredientes exactos varían según la región. Un dato curioso: en Italia, esta pizza se suele llamar "Quattro Formaggi" y se sirve como plato principal vegetariano o como aperitivo con vino. Es fácil adaptarla en casa; por ejemplo, sustituyendo uno de los quesos por una alternativa más económica.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
Para la masa (para una pizza):
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Harina
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levadura seca
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agua tibia
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Azúcar
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Sal
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Aceite de oliva
Para el relleno:
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queso mozzarella
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queso cheddar
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queso parmesano
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queso Dorblu
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Albahaca
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Orégano
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Sal y pimienta
Para la salsa:
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Leche
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Harina
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Manteca
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Sal
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nuez moscada molida
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Ajo
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hierbas provenzales
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queso parmesano
Utensilios de cocina
- Junta
- Rallador
- tazón hondo
Receta paso a paso
Paso 1:
Amasar la masa: En un bol, mezclar agua tibia, levadura y azúcar, y dejar reposar durante 5 minutos. Añadir la harina, la sal y el aceite de oliva, y amasar hasta obtener una masa suave. Tapar y dejar levar en un lugar cálido durante 1 hora.
Paso 2:
Prepara el queso: ralla la mozzarella y el cheddar con el lado grueso del rallador, el parmesano con el lado fino y el queso Dor Blue en trozos a mano (no lo frotes, ya que se desmoronará).
Paso 3:
Extiende la masa sobre papel de horno con las manos formando un círculo de unos 30 cm de diámetro, levantando los bordes para formar un borde.
Paso 4:
Extienda la salsa de pizza (blanca, de ajo y de hierbas) de manera uniforme sobre toda la superficie, dejando un borde sin cubrir.
Paso 5:
Coloca una capa de queso mozzarella, luego queso cheddar, cubre con queso parmesano y trozos de queso azul.
Paso 6:
Espolvorear con albahaca fresca, una pizca de orégano y pimienta negra molida.
Paso 7:
Traslada el papel de horno con la pizza a una bandeja o piedra para hornear y hornea en el horno precalentado a 220 °C durante 10-12 minutos, hasta que la corteza esté dorada y el queso burbujee.
Paso 8:
Retirar del fuego, dejar enfriar durante 2-3 minutos, cortar en rodajas y servir inmediatamente para preservar la elasticidad y el sabor del queso.
Consejos de cocina
Para evitar que el queso se derrame, utilice queso frío: inmediatamente después de rallarlo, colóquelo sobre la masa y métalo directamente en el horno.
No le pongas demasiados ingredientes: demasiado queso hará que la pizza quede grasosa y blanda; respeta las proporciones de la receta.
Si no tienes Dor Blue, puedes sustituirlo por gorgonzola o queso azul blando, pero no por feta (es demasiado salado y se desmorona fácilmente).
Para obtener una corteza crujiente, hornee en la rejilla inferior del horno durante los primeros 5 minutos y luego suba la rejilla.
El papel de horno es mejor que una bandeja sin forrar: la masa no se pegará y la corteza se dorará de manera uniforme.
No cortes la pizza inmediatamente después de hornearla; déjala reposar de 2 a 3 minutos, de lo contrario el queso se derretirá y la masa se deshará.
