salsa blanca para pizza
Origen de la receta
La salsa blanca para pizza tiene sus raíces en la cocina italiana, que tradicionalmente utilizaba una variedad de salsas a base de queso y lácteos. Esta receta se adapta para cocinar en casa, manteniendo el sabor auténtico. Curiosamente, en regiones italianas como Lombardía y Emilia-Romaña, las salsas blancas suelen acompañar a las pizzas de mariscos o champiñones. A diferencia de la clásica salsa de tomate, la salsa blanca crea un fondo delicado para quesos fuertes y otros ingredientes como el parmesano o la albahaca. Esta receta es ideal para quienes prefieren un sabor a pizza más sutil.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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queso cottage cremoso
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Crema 20%
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Salsa de soja
Utensilios de cocina
- Bol
- Cuchara
- Mezclador
- Cepillar
Receta paso a paso
Paso 1:
Coloca 160 gramos de queso crema a temperatura ambiente en un bol; este será la base de tu salsa.
Paso 2:
Añade nata al queso crema.
Paso 3:
Añade 1 cucharadita de salsa de soja a la mezcla.
Paso 4:
Mezcla bien todos los ingredientes con una cuchara o una batidora hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 5:
Extiende la salsa de pizza resultante uniformemente sobre la masa extendida. Agrega los ingredientes restantes, como queso, verduras o champiñones.
Consejos de cocina
Utilice queso crema a temperatura ambiente para asegurar que la salsa quede suave y sin grumos.
No sustituya la salsa de soja por otras salsas, ya que aporta un sabor y una profundidad únicos a la salsa blanca para pizza.
Antes de usar la salsa blanca para pizza, déjela reposar un rato para que los ingredientes se mezclen mejor.
Esta receta es perfecta para pizza con mariscos o champiñones, que combinan a la perfección con el delicado sabor de la salsa.
La salsa preparada se puede conservar en el frigorífico hasta 3 días en un recipiente hermético.
Para realzar el sabor, puedes añadir un poco de queso parmesano a la salsa, lo que la hará aún más aromática y sabrosa.
