Filetes de pollo empanizados
Origen de la receta
Las clásicas milanesas de pollo empanizadas son un plato arraigado en la gastronomía rusa. Se preparaban ya en el siglo XIX como una comida sencilla y sustanciosa para las cenas familiares. El empanizado apareció en Rusia en la década de 1920, sustituyendo al costoso pan rallado blanco. Esta sencilla receta logra una corteza crujiente y una carne tierna en tan solo 30 minutos, lo que la hace ideal para cocinar en casa.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
-
Pollo picado
-
Huevo
-
Pan rallado
-
Harina
-
Sal
-
Pimienta negra
-
Aceite vegetal
Utensilios de cocina
- Junta
- Bochas
- Cacerola
- omóplatos
Receta paso a paso
Paso 1:
Prepara tres recipientes: vierte la harina en el primero.
Paso 2:
En el segundo caso, bate el huevo con un tenedor.
Paso 3:
En el tercero, añade pan rallado.
Paso 4:
Divide la carne picada en 6 partes y forma filetes de 2 cm de grosor.
Paso 5:
Sumerge cada chuleta en harina, luego en huevo y, finalmente, cúbrela uniformemente con pan rallado.
Paso 6:
Calienta una sartén y añade 2 cucharadas de aceite.
Paso 7:
Coloca las hamburguesas en la sartén y fríelas a fuego medio durante 4-5 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
Paso 8:
Si las chuletas están secas, añada aceite.
Paso 9:
Tape la sartén y cocine durante otros 5-7 minutos hasta que la carne esté bien cocida.
Paso 10:
Comprueba si está lista: pincha la chuleta; el jugo debe ser transparente y la carne blanca.
Consejos de cocina
Para que la carne picada conserve su jugosidad, añádale 1 cucharada de agua o caldo antes de darle forma.
No lo fría a fuego alto; la corteza se quemará y la carne del interior quedará cruda.
Utilice una sartén profunda para evitar que el aceite salpique y para que las chuletas se cocinen de manera uniforme.
No voltee las hamburguesas con frecuencia; deje que se forme la costra (al menos 3-4 minutos por cada lado).
Para conseguir una corteza crujiente perfecta, tuesta el pan rallado en una sartén sin aceite antes de usarlo.
No pongas demasiadas chuletas en la sartén; deja espacio para que se frían uniformemente.
Esta sencilla receta de albóndigas clásicas te dará una corteza crujiente y una carne tierna sin ningún esfuerzo adicional. ¡Pruébala y comprueba por ti mismo lo deliciosas que pueden ser las albóndigas caseras, igual que las de un restaurante!
