Salsa de sésamo
Origen de la receta
La salsa de sésamo tiene raíces ancestrales en la gastronomía asiática, especialmente en China, Japón y Corea. Su historia se remonta a miles de años, cuando el sésamo se utilizaba como ingrediente principal en condimentos y salsas. En la tradición china, la salsa de sésamo (o tahini) se usaba para cocinar y como aderezo para carnes y verduras. En Japón y Corea, se convirtió en un elemento esencial de las salsas para sushi, los caldos y los adobos. Sus ingredientes clave —aceite de sésamo, pasta de sésamo, salsa de soja y especias— crean un sabor intenso que realza la riqueza de la cocina asiática.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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sésamo blanco
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Salsa de soja
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Azúcar
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aceite de sésamo
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Vinagre de arroz
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Aceite vegetal
Utensilios de cocina
- Cacerola
- omoplato
- Licuadora
Receta paso a paso
Paso 1:
Fríe las semillas de sésamo durante 4-5 minutos hasta que estén doradas.
Paso 2:
Deja enfriar ligeramente las semillas de sésamo.
Paso 3:
Coloca las semillas de sésamo en una licuadora y tritúralas.
Paso 4:
Añade azúcar, salsa de soja, aceite de sésamo y aceite vegetal a una batidora.
Paso 5:
Mezcla los ingredientes en una licuadora y agrega el vinagre de arroz.
Paso 6:
Vuelva a mezclar la salsa con una batidora hasta que quede suave y viértala en una salsera.
Consejos de cocina
En lugar de aceite vegetal, puedes usar mayonesa en una cantidad de 4 a 5 cucharadas, y en lugar de azúcar, puedes añadir miel.
Al freír las semillas de sésamo, remuévalas constantemente; de lo contrario, se freirán de forma desigual y empezarán a quemarse.
