Salsa Alfredo cremosa para pizza
Origen de la receta
La cremosa salsa Alfredo tiene su origen en Italia, donde se utilizaba originalmente para la pasta. Su nombre proviene del chef italiano Alfredo di Lelli, quien la creó en su restaurante de Roma a principios del siglo XX. Hoy en día, esta salsa se ha popularizado no solo para la pasta, sino también para la pizza, aportando un sabor delicado y una textura ligera al plato. Curiosamente, la salsa Alfredo clásica se compone de pocos ingredientes: mantequilla, nata y queso parmesano. En esta receta, la adaptamos para usarla en pizza, creando la base perfecta para quienes prefieren una alternativa a la salsa de tomate tradicional. Esta cremosa salsa para pizza es fácil de preparar en casa y transformará tu pizza en una verdadera obra maestra culinaria.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Manteca
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Ajo
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Aceite de oliva
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Tomillo
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Crema 33%
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parmesano
Utensilios de cocina
- Cuchara
- Mezclador
- Tamiz
- Una cacerola o sartén profunda
Receta paso a paso
Paso 1:
Derrite la mantequilla en una cacerola de fondo grueso a fuego medio.
Paso 2:
Mantener al fuego hasta que el aceite adquiera un color marrón claro.
Paso 3:
Cuela el aceite a través de un colador fino o una gasa.
Paso 4:
En una cacerola precalentada, sofría ligeramente el ajo machacado y una ramita de tomillo en aceite de oliva durante 1-2 minutos.
Paso 5:
Vierta la crema, revolviendo constantemente, lleve a ebullición y cocine durante un minuto.
Paso 6:
Retira el tomillo y el ajo.
Paso 7:
Luego, añade el queso parmesano rallado y mezcla hasta obtener una consistencia suave.
Paso 8:
Vierta un poco de ghee colado, sin dejar de remover.
Paso 9:
Deja enfriar la salsa ligeramente (2-3 minutos) antes de untarla sobre la pizza; esto ayudará a que conserve mejor su estructura durante el horneado.
Consejos de cocina
Utilice nata con un 33% de grasa para conseguir una textura de salsa óptima.
No calientes demasiado la salsa para evitar que se corte y para que conserve su textura suave.
Para un sabor más intenso, añade un poco de zumo de limón al final de la cocción.
Para darle sabor, agregue hierbas frescas (albahaca o perejil) a la salsa terminada.
Deja enfriar un poco la salsa antes de usarla para que se distribuya mejor sobre la masa.
Guarde la salsa preparada en el refrigerador en un recipiente hermético por hasta 3 días.
Esta salsa cremosa para pizza combina bien con mariscos, pollo y verduras.
Prueba esta receta y descubre cómo una pizza casera con salsa cremosa puede ser tan buena como la de un restaurante. La salsa se prepara en solo 15 minutos, ¡y el resultado superará tus expectativas!
