Masa de pizza con levadura
Origen de la receta
La masa clásica de pizza tiene su origen en Nápoles, Italia, donde los panaderos ya elaboraban finas cortezas de masa madre desde el siglo XVIII. La versión moderna, hecha con levadura seca y aceite de oliva, es una adaptación para la cocina casera que conserva su ligereza y elasticidad. Este método da como resultado una corteza de pizza que no se rompe al extenderla y que mantiene sus ingredientes incluso con una generosa cantidad de salsa.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Harina de primera calidad
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agua tibia
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levadura seca
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Sal
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Azúcar
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Aceite de oliva
Utensilios de cocina
- Cuchillo
- Junta
- Cuchara
- Taza
- Película transparente
- tazón hondo
- Forma de vidrio
- Mezclador planetario
- Batidora de cocina con gancho (opcional)
Receta paso a paso
Paso 1:
Vierta 3 tazas de 250 ml de harina tamizada en un bol, añada 1 cucharadita de sal y mezcle con una cuchara.
Paso 2:
Vierta 230 ml de agua tibia (a unos 35-37 °C) en un vaso, añada 1 cucharadita de azúcar y 2 cucharaditas de levadura seca, y remueva hasta obtener una mezcla homogénea. Tras 5-7 minutos, debería aparecer espuma; esto indica que la levadura está activa.
Paso 3:
Combina los ingredientes: vierte la mezcla de levadura en la harina.
Paso 4:
Luego, añade 2 cucharadas de aceite de oliva.
Paso 5:
Amasar la masa: primero con una cuchara, luego con las manos o con una batidora con gancho, hasta que se forme una masa homogénea y ligeramente pegajosa (entre 5 y 7 minutos aproximadamente).
NOTA: Amasar hasta que la masa esté elástica y se despegue de los lados del bol. Si la masa está demasiado pegajosa, añadir 10-15 g de harina, pero no más.
Paso 6:
Forma una bola: dobla los bordes de la masa hacia adentro, estirando ligeramente la superficie.
Paso 7:
Divide la masa por la mitad para hacer dos pizzas. Forma una bola con cada mitad y colócala en una bandeja engrasada.
Paso 8:
Cubre el molde con film transparente y haz varios agujeros.
Paso 9:
Dejar reposar a temperatura ambiente durante 60-120 minutos, hasta que la masa haya aumentado su tamaño entre 1,5 y 2 veces.
Consejos de cocina
No utilice agua caliente, ya que matará la levadura. La temperatura óptima es la del té tibio (35–37 °C).
Comprueba la actividad de la levadura antes de mezclar: si no hay espuma después de 5 minutos, la levadura está estropeada; utiliza levadura fresca.
No uses demasiada harina al amasar: si la amasas en exceso, la masa quedará dura y seca. Es mejor dejarla ligeramente pegajosa; madurará al levar.
Utilice una batidora con gancho: le ahorrará 10 minutos de amasado a mano y garantizará una textura uniforme.
Engrasa el molde con aceite; esto evitará que se pegue y ayudará a que la masa suba de manera uniforme.
No abras el molde durante el levado; un cambio brusco de temperatura puede afectar la masa e interrumpir la fermentación.
Antes de extender la masa, déjela reposar durante 10 minutos; esto facilitará el estiramiento y evitará que se encoja.
