Mayonesa casera
Origen de la receta
Esta mayonesa casera es una versión moderna de los aderezos emulsionados clásicos, que combina ingredientes universales para crear un plato versátil. Si bien no está ligada a una región específica, su base —huevo, mantequilla y yogur— refleja las tradiciones globales de elaboración de salsas. Incorporar la mantequilla poco a poco, batiendo constantemente, garantiza una emulsión estable, como la mayonesa tradicional, pero con una textura más ligera gracias al yogur.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Huevo
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Aceite vegetal
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Mostaza
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Sal
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Yogur
Utensilios de cocina
- Bol
- Cuchara
- Licuadora
- Taza
Receta paso a paso
Paso 1:
Rompe con cuidado el huevo dentro del vaso, procurando que la yema permanezca intacta.
Paso 2:
Vierta lentamente el aceite vegetal.
Paso 3:
Coloca la batidora de mano de manera que la cuchilla cubra completamente la yema. Enciende la batidora a baja velocidad y manténla quieta durante 10-15 segundos, hasta que aparezca una emulsión blanca en la superficie.
Paso 4:
Cuando la mezcla comience a espesar, aumente la velocidad de la licuadora. Continúe licuando hasta que la mezcla espese y quede suave.
Paso 5:
Agrega la mostaza y la sal, y bate durante otros 10-15 segundos hasta obtener una mezcla homogénea.
NOTA: Para equilibrar el sabor y estabilizar la emulsión, agregue un poco de jugo de limón o vinagre al 9%.
Paso 6:
Con cuidado, vierte la salsa del vaso a un bol con una cuchara.
Paso 7:
Añade el yogur y mezcla bien con una cuchara.
Paso 8:
Comprueba la consistencia: asegúrate de que la salsa sea suave y uniforme.
Paso 9:
Añade un poco más de mostaza al gusto y remueve.
Paso 10:
Modo de preparación: Consumir inmediatamente o refrigerar hasta por 3 días.
Consejos de cocina
Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.
Utilice un huevo fresco para una mejor emulsión y estabilidad de la salsa.
Para un sabor más picante, añade una pizca de pimienta negra durante la cocción.
Guarda la salsa en un recipiente hermético en el refrigerador para mantenerla fresca hasta por 3 días.
Si la salsa está demasiado espesa, añádale una cucharada de agua para conseguir la textura deseada.
Utilice únicamente aceite vegetal inodoro (como el aceite de girasol) para no enmascarar el sabor de la salsa.
Remueva la salsa antes de servir para mantener su consistencia y su rico sabor.
Esta sencilla receta permite preparar una mayonesa de yogur y mostaza que es el complemento perfecto para ensaladas, sándwiches o carnes a la parrilla. ¡Pruébala y disfrútala!
