Caldo de pollo casero con verduras
Origen de la receta
El caldo de pollo es sumamente beneficioso. Ya en la antigüedad, los médicos lo administraban a pacientes muy debilitados y postrados en cama que no podían digerir los alimentos normales. Pero incluso para personas perfectamente sanas, es difícil sobreestimar la importancia del caldo de pollo. Puede utilizarse como base para una gran variedad de platos, tanto entrantes como platos principales, así como para exquisitas salsas. El caldo preparado se puede congelar y usar según se necesite.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Pollo con huesos
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Zanahoria
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Bulbo
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Tallos de apio
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granos de pimienta negra
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vinagre de sidra de manzana
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hoja de laurel
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Tomillo fresco
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Tomillo seco
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Perejil
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Agua
Utensilios de cocina
- Cuchara
- Olla
- Tamiz
Receta paso a paso
Paso 1:
Coge los huesos troceados de la carcasa junto con la carne restante sin piel y colócalos en una cacerola.
Paso 2:
Trocea las zanahorias, la cebolla y el apio y añádelos a la sartén.
Paso 3:
Coloca la hoja de laurel, el tomillo, el perejil, la pimienta negra y el vinagre de sidra de manzana en una cacerola.
Paso 4:
Vierta agua en la sartén hasta cubrir todos los huesos.
Paso 5:
Llevar a ebullición a fuego medio-alto. Retirar la espuma según sea necesario.
Paso 6:
Cocinar a fuego lento durante 3 horas, sin tapar.
Paso 7:
Cuela la sopa con un colador o por el borde de la olla, tapándola, dejando todos los sólidos en la cacerola.
Paso 8:
Deberían quedarte 2 litros de caldo.
Paso 9:
Vierta el caldo en frascos para guardarlo y para que se enfríe más rápidamente si desea utilizarlo posteriormente.
Paso 10:
Enfríe el caldo en el refrigerador y retire la grasa que suba a la superficie.
Consejos de cocina
Si prefieres un caldo más claro, espera un par de minutos después del primer hervor y escurre todo el líquido. Luego, añade más agua y deja que vuelva a hervir. Esto no afectará el sabor, ya que casi nada de los huesos y las verduras se habrá cocinado todavía.
Al hervir, el fuego debe ser lo suficientemente bajo como para que apenas aparezcan burbujas en la superficie; de lo contrario, el caldo quedará turbio.
Si quedan más de 2 litros de caldo, reduzca la cantidad evaporando parte del caldo a fuego lento; si queda menos, añada agua.
Conservar en el frigorífico durante no más de 5 días y en el congelador durante no más de 6 meses.
