Papas fritas caseras
Origen de la receta
Aunque parezca increíble, hace tan solo unos siglos, Europa desconocía la existencia de las patatas. Llegaron del Nuevo Mundo recién en la segunda mitad del siglo XVI. Las patatas fritas en rodajas se inventaron en Bélgica, cerca de la ciudad de Lieja. Las patatas fritas (del latín frite, que significa frito) se popularizaron rápidamente en toda Europa. Sin embargo, este plato alcanzó su máxima popularidad en Estados Unidos, desde donde se extendió por todo el mundo, y las patatas fritas pasaron a conocerse como "patatas americanas".
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Papa
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Vinagre
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Agua fría
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Almidón
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Aceite vegetal
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Sal
Utensilios de cocina
- Cuchillo
- Bol
- omoplato
- sartén honda
Receta paso a paso
Paso 1:
Corta las patatas en rodajas del mismo tamaño, de aproximadamente 1 cm de grosor cada una, y luego córtalas en bastones. No las cortes demasiado pequeñas.
Paso 2:
Coloca las patatas en rodajas en agua fría mezclada con vinagre durante media hora.
Paso 3:
Coloca las patatas sobre una toalla y sécalas con palmaditas.
Paso 4:
Espolvoree las patatas secas con almidón y remueva hasta que queden completamente cubiertas.
Paso 5:
Calentar el aceite en una sartén honda o en cualquier otra olla profunda (a 240 grados).
Paso 6:
Vigila atentamente las patatas. Retíralas en cuanto estén doradas.
Consejos de cocina
Los tubérculos pelados deben cortarse en rodajas bastante gruesas. Las tiras no deben medir más de 10 cm.
Para lograr una corteza crujiente, puedes usar esta técnica: primero, sumerge las rebanadas en aceite más frío y fríelas bien. Luego, retíralas y déjalas enfriar. En la segunda tanda, sumerge brevemente las rebanadas en el aceite más caliente, lo que creará una corteza crujiente y deliciosa.
Espolvorea inmediatamente las patatas cocidas con sal y añade más patatas al aceite hasta que todas estén fritas. No las añadas todas a la vez, ya que la temperatura del aceite bajará demasiado y las patatas absorberán demasiado aceite.
Ten cuidado con la cantidad de sal; no necesitas mucha para darle sabor a las patatas.
Se recomienda comer las patatas inmediatamente después de cocinarlas, de lo contrario absorberán la humedad del aire y perderán su textura crujiente.
