Tortitas sin refresco ni leche.
Origen de la receta
Las tortitas de leche sin bicarbonato son una de las recetas más comunes y apreciadas de la gastronomía rusa. Si bien las tortitas tradicionales rusas se elaboraban con masa madre o agua, con la llegada de la leche y los huevos a precios asequibles a la dieta diaria (especialmente desde el siglo XIX), esta versión se convirtió en la predominante tanto en familias urbanas como rurales. La leche le da a la masa su suavidad, mientras que los huevos le aportan elasticidad y una textura ligera y esponjosa. Estas tortitas se preparaban durante todo el año: para Maslenitsa, los santos, el desayuno dominical o simplemente para complacer a los niños. Hoy en día, es una receta básica universal que constituye la base de numerosas variaciones dulces y saladas.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Huevos
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Sal
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Azúcar
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Harina
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leche caliente
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Agua hirviendo
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Aceite vegetal
Utensilios de cocina
- Batidor
- omoplato
- tazón hondo
- Sartén antiadherente
Receta paso a paso:
Paso 1:
Rompe los huevos en un bol, añade sal y azúcar y bate bien con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 2:
Añade la harina, tamizándola para evitar grumos. Bate hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 3:
Vierta gradualmente la leche tibia, revolviendo suavemente para evitar grumos.
Paso 4:
Añade agua hirviendo y vuelve a mezclar bien; la masa debe quedar líquida, como la crema agria.
Paso 5:
Añade aceite vegetal y vuelve a mezclar bien; esto hará que las tortitas sean más elásticas.
Paso 6:
Calienta una sartén a fuego medio y úntala con un poco de aceite.
Paso 7:
Vierta una porción de la masa en la sartén y distribúyala uniformemente, inclinando ligeramente la sartén.
Paso 8:
Fríe la tortita hasta que la superficie esté burbujeante y mate.
Paso 9:
Con cuidado, dale la vuelta a la tortita con una espátula y fríe el otro lado hasta que esté dorado.
Paso 10:
Coloca la tortita terminada en un plato, cubriéndola con una toalla para que se mantenga suave.
Paso 11:
Repite los pasos 7 a 10 hasta que se te acabe la masa.
Paso 12:
Sirve los panqueques calientes con crema agria, miel o cualquier otro relleno de tu elección.
Consejos de cocina:
Utiliza leche tibia. Se mezcla mejor con los huevos y la harina, lo que ayuda a evitar grumos y a conseguir una masa más suave.
Bate los huevos con la sal y el azúcar hasta que estén ligeramente espumosos. Esto le dará a los panqueques una textura suave, ligera y aireada, incluso sin levadura en polvo.
Tamiza la harina sobre la masa poco a poco. Esto evitará la formación de grumos y garantizará una consistencia suave y fluida, similar a la de la crema agria espesa.
Añade un poco de aceite vegetal a la masa ya preparada. Esto evitará que los panqueques se peguen y los hará más suaves y elásticos.
Deja reposar la masa durante 10-15 minutos. Esto permitirá que el gluten se asiente y que las tortitas queden más finas y tiernas al freírlas.
Fría a fuego medio en una sartén bien caliente. El fuego excesivo secará rápidamente los bordes, dejando el centro húmedo. El fuego medio garantizará una cocción uniforme y un color dorado.
