Alitas de pollo coreanas crujientes
Origen de la receta
Esta receta está inspirada en la comida callejera coreana: alitas crujientes, picantes y agridulces, que suelen servirse con cerveza. El video muestra cómo prepararlas en casa: el pollo se marina en una mezcla de huevo, harina y especias, luego se reboza en harina y se fríe hasta que esté dorado. La base es una salsa picante hecha con chile coreano (gochugaru) y salsa de soja. Este plato requiere pocos ingredientes, pero ofrece un sabor intenso. Perfecto para compartir, como aperitivo o para una cena rápida.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Alas de pollo
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Huevos de gallina
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Leche
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Sal
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pimienta negra molida
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chile coreano
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Pasta de pimienta Gochujang
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Azúcar
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ajo molido
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Harina de trigo
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Aceite vegetal (para freír)
Utensilios de cocina
- Cuchillo
- Junta
- Bochas
- Batidor
- Desnatadora
- toallas de papel
- termómetro de cocina
- Una sartén honda o un caldero para freír.
Receta paso a paso:
Paso 1:
Prepara la marinada: casca 2 huevos en un bol, añade leche, sal y pimienta. Bate hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 2:
Añade una cucharada de harina al adobo y remueve.
Paso 3:
Prepara el pollo: corta las alas en trozos, quitando las puntas si es necesario.
Paso 4:
Añade especias al adobo: chile coreano, pasta de pimiento y ajo seco. Remueve.
Paso 5:
Marina las alitas durante 15-20 minutos a temperatura ambiente.
Paso 6:
Vierta el aceite en un caldero o sartén profunda. Caliéntelo a 170-180 °C (utilice un termómetro).
Paso 7:
Retira cada alita del adobo, escurre el exceso de líquido y luego cúbrelas con harina. Repite este proceso dos veces.
Paso 8:
Fría por tandas: introduzca las alitas en el aceite caliente, con cuidado de no amontonarlas. Fríalas durante 8-10 minutos hasta que estén doradas.
Paso 9:
Coloca las alitas cocidas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sírvelas inmediatamente después de cocinarlas.
Consejos de cocina:
Corta las alitas con antelación; de esta forma absorberán mejor la marinada y se cocinarán de manera uniforme.
No te saltes el paso del marinado: incluso 15 minutos son suficientes para que la carne se ablande y absorba el sabor.
Utilice la harina sin tamizar; debe estar seca para formar una corteza crujiente.
La temperatura del aceite es fundamental: entre 170 y 180 °C. Por debajo de esa temperatura, las alas absorberán el aceite; por encima, se quemarán.
Fría las alitas en tandas, no más de 5 o 6 a la vez; de lo contrario, la temperatura del aceite bajará y las alitas quedarán grasientas.
Si no tienes termómetro, comprueba la temperatura con un trozo de harina: si flota rápidamente en la superficie y chisporrotea, la mantequilla está lista.
Sírvelo con una cerveza fría o arroz; es una combinación clásica que equilibra el picante y la grasa.
