Alitas de pollo en salsa de miel picante
Origen de la receta
Las alitas de pollo en salsa de miel picante son un plato popular originario de la cocina estadounidense, especialmente de la barbacoa y la comida rápida. Esta receta combina la dulzura de la miel con el sabor de las especias y hierbas, convirtiéndola en una de las favoritas de quienes disfrutan de los sabores salados. Sus orígenes se remontan al desarrollo de la comida callejera estadounidense y a la popularización de las salsas picantes en los siglos XX y XXI, particularmente en los estados del sur y en los festivales de barbacoa.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Alas de pollo
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Sal
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pimienta negra molida
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pimentón dulce
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Levadura en polvo
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Miel
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Salsa de chile
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Vinagre de arroz
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aceite de sésamo
Utensilios de cocina
- Cuchillo
- Junta
- Bol
- bandeja para hornear
- Fórceps
- Frustrar
Receta paso a paso
Paso 1:
Corta las alas por las articulaciones, dejando las dos partes más grandes y carnosas y desechando las puntas.
Paso 2:
Coloca las alitas en rodajas en un tazón.
Paso 3:
En un recipiente aparte, mezcla el polvo para hornear, la pimienta molida, la sal y el pimentón.
Paso 4:
Espolvorea algunas de las especias sobre las alitas y mezcla hasta que estén completamente cubiertas de especias.
Paso 5:
Repita el proceso de remover y añadir especias 2 o 3 veces más hasta que se acaben las especias.
Paso 6:
Coloca papel de aluminio sobre una bandeja para hornear.
Paso 7:
Coloca una rejilla sobre la bandeja para hornear.
Paso 8:
Coloca las alitas en la parrilla y hornéalas durante 15 minutos a 180 grados.
Paso 9:
Dale la vuelta a las alitas y cocínalas durante otros 15 minutos a 180 grados.
Paso 10:
En un bol, mezcla la miel, el vinagre de arroz, el aceite de sésamo y la salsa de chile.
Paso 11:
Coloca las alitas cocidas en un bol, vierte la salsa y mezcla.
Consejos de cocina
No hace falta verter la salsa sobre las alitas; basta con sumergirlas en ella, y seguirán estando muy ricas.
Para facilitar el corte de las alas, conviene romper las articulaciones previamente. Esto agilizará el proceso y evitará que el cuchillo pierda el filo.
Si usas alitas más pequeñas, es mejor reducir el tiempo de cocción. Las alitas podrían resecarse, aunque la piel lo impide.
