Tortitas finas con leche, huevos y azúcar.
Origen de la receta
Esta receta es la esencia de la gastronomía rusa, especialmente en la antesala de Maslenitsa. Desde la antigüedad, los panqueques han simbolizado el sol y la fertilidad, y su preparación era un ritual asociado a la despedida del invierno. Los panqueques clásicos, elaborados con leche, huevos y azúcar, no son solo un alimento, sino parte de nuestro patrimonio cultural. Su finura y ternura se logran mediante las proporciones adecuadas de los ingredientes y una fritura cuidadosa. Antiguamente, la masa se preparaba a menudo con levadura, pero hoy en día, las versiones más rápidas, como esta receta, son muy populares.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
-
Huevos
-
Azúcar
-
Sal
-
Harina
-
Leche
-
Aceite vegetal
Utensilios de cocina
- Cuchara
- Batidor
- Lámina
- Cucharón
- omoplato
- Cepillar
- tazón hondo
- Sartén antiadherente
Receta paso a paso
Paso 1:
Rompe tres huevos en un tazón hondo, agrega azúcar y una pizca de sal.
Paso 2:
Batir los huevos y el azúcar con un batidor de varillas hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 3:
Vierta medio vaso de leche en el bol y vuelva a mezclar bien.
Paso 4:
Añadir gradualmente entre 200 y 220 g de harina, removiendo constantemente con unas varillas para evitar grumos.
Paso 5:
Añade la leche restante y remueve.
Paso 6:
Añade 2 cucharadas de aceite vegetal. Amasa la masa hasta que esté suave y tenga la consistencia de una crema agria ligera.
Paso 7:
Deja reposar la masa durante 15-20 minutos.
Paso 8:
Calienta una sartén y úntala con una fina capa de aceite vegetal.
Paso 9:
Vierta un cucharón de masa en la sartén y extiéndala rápidamente por el fondo inclinando la sartén.
Paso 10:
Fríe la tortita hasta que esté dorada por un lado, luego dale la vuelta con cuidado con una espátula y fríe el otro lado.
Paso 11:
Coloca la tortita terminada en un plato y úntala con un trozo de mantequilla.
Paso 12:
Repite los pasos 7 a 10 hasta que se te acabe la masa.
Consejos de cocina
Para obtener una masa perfectamente lisa, tamice la harina antes de añadirla.
Antes de empezar a freír, asegúrese de precalentar la sartén; una sartén fría hará que la tortita se pegue.
Si la tortita se rompe al darle la vuelta, la masa está demasiado líquida; añade un poco de harina.
Para distribuir la masa de manera uniforme en la sartén, utilice un movimiento en forma de ocho.
No frías las tortitas a fuego muy alto; podrían quemarse por fuera y quedar crudas por dentro.
Guarda las tortitas ya hechas apiladas, cubiertas con una toalla, para mantenerlas calientes y secas.
Sirve las tortitas finas con cualquier relleno: requesón, mermelada, miel, champiñones o simplemente con mantequilla.
