Tortitas esponjosas con kéfir, bicarbonato de sodio y huevos en una sartén.
Origen de la receta
Los panqueques se originaron en Rusia, donde era popular una masa a base de harina y huevo. Los panqueques surgieron como un método de cocina práctico y sencillo, que con el tiempo ganó popularidad gracias a su sabor.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
-
Harina de trigo
-
Sal
-
Soda
-
Huevo
-
Azúcar
-
Azúcar de vainilla
-
Kéfir
Utensilios de cocina
¡Los esponjosos panqueques de kéfir con bicarbonato de sodio son el desayuno perfecto para toda la familia! Estos tiernos y ligeros panqueques con una deliciosa corteza dorada son rápidos y fáciles de preparar. El bicarbonato de sodio disuelto en kéfir los hace especialmente esponjosos, y los huevos les dan una agradable consistencia. Sírvelos con crema agria, miel, mermelada o frutos rojos frescos, ¡y disfruta del sabor de la infancia!
Receta paso a paso
Paso 1:
Mezcla la harina, la sal y el bicarbonato de sodio en un bol.
Paso 2:
En otro recipiente, bate el huevo con el azúcar y el azúcar avainillado hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 3:
Calienta ligeramente el kéfir (para que esté tibio, pero no caliente) y viértelo en la mezcla de huevo. Mezcla bien.
Paso 4:
Añade los ingredientes secos y mezcla bien. Deja reposar la masa durante 5 minutos.
Paso 5:
Transfiera la masa a una manga pastelera (o a una bolsa con cierre hermético a la que le haya cortado una esquina).
Paso 6:
Fríe las tortitas a fuego medio por ambos lados hasta que estén doradas. 
Consejos de cocina
El kéfir tibio activa el bicarbonato de sodio, lo que hace que los panqueques queden esponjosos. Pero no lo calientes demasiado, o el kéfir se cortará.
No apagues el bicarbonato de sodio; en esta receta, el ácido del kéfir lo neutraliza, por lo que no se necesita vinagre adicional.
Deja reposar la masa: entre 5 y 10 minutos son suficientes para que el gluten de la harina se hinche y el bicarbonato de sodio empiece a hacer efecto.
La masa debe tener una consistencia espesa, como la crema agria, pero no demasiado. Si está demasiado líquida, añade un poco de harina.
No revuelvas con demasiada fuerza; después de agregar la harina, revuelve hasta que quede una mezcla homogénea, pero no te excedas, de lo contrario las tortitas quedarán densas.
El fuego adecuado es medio o ligeramente bajo, para que las tortitas se cocinen bien por dentro y no se quemen por fuera.
No presiones con la espátula: al freír, no presiones las tortitas, de lo contrario se hundirán.
Usa la cantidad justa de aceite: si usas demasiado, las tortitas quedarán grasientas; si usas muy poco, quedarán planas. Lo ideal es una capa fina en la sartén.
Sírvelas inmediatamente: estas esponjosas tortitas se disfrutan mejor calientes, con miel, crema agria o mermelada.
Interesante, por supuesto, pero ¿dónde están los ingredientes?
¡Hola! Gracias por avisarnos de que faltaban ingredientes en la receta. Ya los hemos corregido.
