Tortitas de levadura gruesas
Origen de la receta
Las tortitas de leche con levadura son una de las variedades más apreciadas y tradicionales de la cocina rusa, conocidas desde la antigüedad. Se preparaban para Maslenitsa, bodas y otras festividades, consideradas un símbolo del sol, la fertilidad y la prosperidad. Una masa hecha con levadura viva y leche tibia les confiere su característica textura porosa, ligereza y delicado aroma a leche. En los pueblos, se cocinaban en sartenes de hierro fundido sobre fuego abierto y se servían con crema agria, miel o mantequilla derretida. Hoy en día, esta receta sigue siendo un clásico atemporal de la cocina casera: sencilla, sustanciosa y realmente deliciosa.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Leche
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levadura seca
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Harina
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Azúcar
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Sal
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Sémola
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Huevos
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Aceite vegetal
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Manteca
Utensilios de cocina
- Cuchara
- Batidor
- Tapa o film transparente
- tazón hondo
- Sartén antiadherente
- Cepillo de silicona
Receta paso a paso:
Paso 1:
Vierta la sémola en una cacerola y añada leche tibia (¡no caliente!), removiendo con una cuchara de madera. Deje reposar la sémola durante 10 minutos para que se hidrate completamente.
Paso 2:
Después de 10 minutos, agregue sal, azúcar y levadura. Mezcle bien.
Paso 3:
Añade gradualmente el resto de la leche, removiendo constantemente.
Paso 4:
Añade la harina poco a poco, removiendo constantemente para evitar grumos. La masa debe quedar líquida, como la crema agria.
Paso 5:
Cubra la sartén con una tapa y déjela en un lugar cálido durante 1 hora, hasta que la masa haya duplicado su volumen y esté cubierta de burbujas.
Paso 6:
Transcurrida una hora, agregue los huevos y el aceite vegetal. Revuelva suavemente hasta obtener una mezcla homogénea y deje reposar durante otros 15 minutos.
Paso 7:
Calienta una sartén a fuego medio y úntala con un poco de aceite.
Paso 8:
Vierta una porción de la masa en la sartén y distribúyala uniformemente, inclinando ligeramente la sartén.
Paso 9:
Fríe la tortita hasta que la superficie esté burbujeante y mate.
Paso 10:
Con cuidado, dale la vuelta a la tortita con una espátula y fríe el otro lado hasta que esté dorado.
Paso 11:
Coloca la tortita terminada en un plato, cubriéndola con una toalla para que se mantenga suave.
Paso 12:
Repita los pasos 7 a 11 hasta que se haya utilizado toda la masa.
Paso 13:
Sírvelo caliente con crema agria, mermelada o cualquier otro relleno de tu elección.
Consejos de cocina:
Mantén calientes las tortitas ya cocinadas. Apila las tortitas terminadas en un plato y cúbrelas con una servilleta o una tapa para que se mantengan calientes y suaves.
No olvides dejar reposar la masa. Déjala reposar al menos 15-20 minutos antes de freírla. Esto permitirá que la harina absorba completamente el líquido, lo que dará como resultado panqueques más elásticos que no se romperán.
Utilice ingredientes frescos. Esto se aplica especialmente a los huevos y la leche: deben estar frescos para garantizar que la masa quede esponjosa.
No te excedas con la harina. Si añades demasiada, las tortitas quedarán pesadas y densas. Es mejor empezar con una cantidad pequeña e ir añadiendo harina poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada.
