Tortitas de hígado hechas con hígado de res
Origen de la receta
Esta receta es una excelente opción para quienes buscan incorporar platos saludables y sustanciosos a su dieta. Estos panqueques de hígado de res tienen un sabor y una textura únicos. Esta sencilla receta se basa en una combinación de hígado, huevos y harina, lo que la hace apta para todos.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Hígado de res
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Huevos
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Leche
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Harina
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Almidón
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Aceite de oliva
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Sal
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pimienta negra molida
Utensilios de cocina
- omoplato
- Licuadora
- tazón hondo
- Sartén con revestimiento antiadherente
Receta paso a paso:
Paso 1:
Coloca el hígado, cortado en trozos grandes, en el vaso de la batidora.
Paso 2:
Tritúralo con una batidora hasta obtener una consistencia suave.
Paso 3:
Añade los huevos, la leche, la sal y la pimienta al bol.
Paso 4:
Batir todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 5:
Añade la harina y el almidón tamizados.
Paso 6:
Mezclar bien de nuevo. La masa debe quedar líquida y suave.
Paso 7:
Calienta una sartén y engrásala con aceite vegetal.
Paso 8:
Vierta un cucharón de masa en la sartén y extiéndala rápidamente por el fondo inclinando la sartén.
Paso 9:
Fríe la tortita a fuego medio hasta que esté dorada por un lado.
Paso 10:
Con cuidado, dale la vuelta a la tortita con una espátula y fríe el otro lado.
Paso 11:
Coloca la tortita terminada en un plato. Repite los pasos 8 a 11 hasta terminar con toda la masa.
Paso 12:
Sirva las tortitas de hígado calientes con crema agria o salsa de yogur con pepino y hierbas.
Consejos de cocina
Elija hígado fresco y de alta calidad. El hígado de res debe tener un color granate brillante, estar libre de sabores extraños y tener una superficie lisa. Los panqueques hechos con hígado congelado serán más duros y tendrán un sabor ligeramente amargo.
Asegúrese de retirar la membrana y los conductos. Antes de picar, limpie bien el hígado, eliminando cualquier membrana dura y los conductos grandes; esta es la clave para obtener una textura suave y tierna, como la de una tortita.
No te excedas con la harina. Solo se necesita para ligar la masa, no para darle espesor. Añádela poco a poco; si añades demasiada, las tortitas quedarán densas y gomosas.
Para una masa perfecta, usa una batidora. Solo una batidora (o un procesador de alimentos potente) te ayudará a conseguir una masa completamente suave, sin grumos ni hebras, algo especialmente importante para la masa de hígado.
Cocina a fuego medio. Si el fuego está muy alto, las tortitas se secarán rápidamente por fuera y quedarán crudas por dentro. Lo ideal es a fuego medio o ligeramente por debajo.
No le des la vuelta demasiado pronto. Espera a que los bordes empiecen a oscurecerse y a separarse de la sartén, y a que la superficie empiece a secarse ligeramente. Solo entonces, con cuidado, levántala con una espátula y dale la vuelta.
Sírvelas inmediatamente o guárdalas adecuadamente. Las tortitas de hígado se disfrutan mejor calientes. Si te sobran, refrigéralas hasta por 24 horas y caliéntalas en una sartén o en el horno para que se mantengan jugosas.
