Tortitas finas de kéfir con agujeros
Origen de la receta
Las finas y agujereadas tortitas de kéfir son un clásico muy apreciado de la cocina casera rusa. Se preparaban en la época soviética, cuando el kéfir era un alimento básico asequible y de consumo diario. La acidez del kéfir, combinada con bicarbonato de sodio o levadura en polvo, crea una textura porosa característica, de ahí los "agujeros", que hacen que las tortitas sean especialmente esponjosas y ligeras. Estas tortitas se preparaban para el desayuno y durante la Maslenitsa, y se servían con crema agria, miel, mermelada o requesón. Hoy en día, esta receta sigue siendo una de las más populares por su sencillez, rápida preparación y versatilidad: estas tortitas son igualmente deliciosas tanto en preparaciones dulces como saladas.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
-
Kéfir
-
Agua (agua hirviendo)
-
Huevos
-
Azúcar
-
Soda
-
Sal
-
Harina
-
Aceite vegetal
Utensilios de cocina
- Olla
- Batidor
- omoplato
- Tamiz
- tazón hondo
- Sartén antiadherente
Receta paso a paso:
Paso 1:
Vierta el kéfir y el bicarbonato de sodio en un recipiente. Mezcle hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 2:
Rompe los huevos en un bol, añade sal y azúcar y mezcla bien hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 3:
Añade la harina poco a poco, tamizándola para evitar grumos. Bate hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 4:
Vierta agua hirviendo en la cacerola y revuelva.
Paso 5:
Añade aceite vegetal y vuelve a mezclar bien; la masa debe quedar líquida, como la crema agria.
Paso 6:
Calienta una sartén seca a fuego medio. Vierte una porción de la masa en la sartén, extendiéndola uniformemente e inclinando ligeramente la sartén.
Paso 7:
Fríe la tortita hasta que la superficie esté burbujeante y mate.
Paso 8:
Con cuidado, dale la vuelta a la tortita con una espátula y fríe el otro lado hasta que esté dorado.
Paso 9:
Coloca la tortita terminada en un plato, cubriéndola con una toalla para que se mantenga suave.
Paso 10:
Repita los pasos 6 a 9 hasta que se haya utilizado toda la masa.
Paso 11:
Sirve los panqueques calientes con crema agria, mermelada o cualquier otro relleno de tu elección.
Consejos de cocina:
Para conseguir la máxima esponjosidad, utilice kéfir fresco: reacciona mejor al calor y proporciona la consistencia deseada.
Prepara la sartén con antelación. Antes de empezar a freír, calienta bien una sartén limpia y seca. Esto evitará que la primera tortita se pegue.
Utiliza una sartén antiadherente. Para principiantes y para garantizar el éxito, elige una sartén con un revestimiento antiadherente de alta calidad. Esto facilitará mucho darle la vuelta a los alimentos.
Engrasa la sartén con aceite. Incluso si tienes una sartén antiadherente, engrásala ligeramente con aceite vegetal usando una brocha de silicona o papel absorbente antes de cada panqueque. Esto asegurará una corteza dorada y evitará que se quemen.
No calientes demasiado la sartén. El calor excesivo hará que la tortita se queme por fuera y quede cruda por dentro. Lo ideal es usar fuego medio.
Extiende la masa de manera uniforme. Después de verter una porción de la masa, inclina y gira inmediatamente la sartén para asegurarte de que la masa se extienda en una capa fina y uniforme sobre toda la superficie.
Espera a que aparezcan burbujas. No te apresures a darle la vuelta a la tortita. Espera hasta que aparezcan numerosas burbujas pequeñas en la superficie y los bordes se sequen y queden claros. Esto indica que la parte inferior está lista.
