Tortitas de levadura gruesas
Origen de la receta
Las tortitas de levadura gruesas son un plato tradicional ruso, con raíces en la cocina campesina del siglo XIX. A diferencia de las tortitas finas, se elaboraban con masa madre o levadura viva, lo que les confería una esponjosidad característica y un sabor ligeramente ácido. Estas tortitas se cocinaban en sartenes de hierro fundido sobre fuego abierto y se servían calientes con mantequilla derretida, miel, crema agria o frutos rojos. Eran especialmente apreciadas en la temporada de frío por su capacidad para nutrir y calentar. Hoy en día, las tortitas de levadura gruesas siguen siendo un símbolo de la calidez del hogar y la hospitalidad tradicional, deleitando con su delicada textura y rico sabor tanto entre semana como en días festivos.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Agua
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Leche
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levadura seca
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Huevos
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Azúcar
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Sal
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Harina
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Aceite vegetal
Utensilios de cocina
- Olla
- Batidor
- omoplato
- Tamiz
- tazón hondo
- Sartén antiadherente
Receta paso a paso:
Paso 1:
Vierta agua en un bol, añada azúcar, levadura seca y un poco de harina. Mezcle hasta obtener una masa homogénea.
Paso 2:
Cubre el recipiente con film transparente y déjalo reposar durante 30-40 minutos.
Paso 3:
Añade el huevo y bate bien.
Paso 4:
Añade gradualmente la sal y la harina, tamizándolas para evitar grumos. Bate hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 5:
Vierta la leche tibia y revuelva hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 6:
Añade aceite vegetal y vuelve a mezclar bien; la masa debe quedar líquida, como la crema agria.
Paso 7:
Cubre el recipiente con film transparente y déjalo reposar durante 2-3 horas.
Paso 8:
Calienta una sartén a fuego medio y úntala con una pequeña cantidad de aceite vegetal.
Paso 9:
Vierta una porción de la masa en la sartén y distribúyala uniformemente, inclinando ligeramente la sartén.
Paso 10:
Fríe la tortita hasta que la superficie esté burbujeante y mate.
Paso 11:
Con cuidado, dale la vuelta a la tortita con una espátula y fríe el otro lado hasta que esté dorado.
Paso 12:
Coloca la tortita terminada en un plato, cubriéndola con una toalla para que se mantenga suave.
Paso 13:
Repita los pasos 8 a 12 hasta que se haya utilizado toda la masa.
Paso 14:
Sírvelo caliente con crema agria, mermelada o cualquier otro relleno de tu elección.
Consejos de cocina:
Usa la espátula adecuada. Elige una espátula fina y flexible con bordes redondeados. Se deslizará fácilmente debajo de la tortita sin dañarla.
Dale la vuelta con confianza. Cuando la tortita esté lista, levántala rápida y firmemente con una espátula y dale la vuelta con cuidado. No tengas miedo; con la práctica, te resultará muy fácil.
Mantén calientes las tortitas ya cocinadas. Apila las tortitas terminadas en un plato y cúbrelas con una servilleta o una tapa para que se mantengan calientes y suaves.
No olvides dejar reposar la masa. Déjala reposar al menos 15-20 minutos antes de freírla. Esto permitirá que la harina absorba completamente el líquido, lo que dará como resultado panqueques más elásticos que no se romperán.
Prepara la sartén con antelación. Antes de empezar a freír, calienta bien una sartén limpia y seca. Esto evitará que la primera tortita se pegue.
Utiliza una sartén antiadherente. Para principiantes y para garantizar el éxito, elige una sartén con un revestimiento antiadherente de alta calidad. Esto facilitará mucho darle la vuelta a los alimentos.
