Tortitas con levadura seca y leche
Origen de la receta
Los panqueques con levadura son uno de los tipos más antiguos de panqueques rusos, originalmente elaborados con masa madre o kvas. Con la difusión de la levadura industrial en el siglo XIX, la receta se simplificó: en lugar de la laboriosa masa madre, las amas de casa comenzaron a usar levadura de cerveza y, más tarde, levadura seca. La leche como base llegó a la cocina urbana posteriormente, reemplazando el agua o la leche agria tradicionales y otorgando a los panqueques un sabor suave y delicado. Estos panqueques siempre han sido apreciados por su capacidad de saciedad y su suavidad durante mucho tiempo; se horneaban en grandes cantidades para Maslenitsa, los fines de semana o como un capricho festivo. Hoy en día, los panqueques con levadura y leche combinan la calidez de la cocina casera con la practicidad de los ingredientes modernos, y siguen siendo un plato favorito para toda la familia.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Leche
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Huevos
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Harina
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Azúcar
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Sal
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levadura seca
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Aceite vegetal
Utensilios de cocina
- Bol
- Cuchara
- Batidor
- Lámina
- omoplato
- Sartén antiadherente
Receta paso a paso:
Paso 1:
Rompe los huevos en un bol, añade el azúcar y una pizca de sal, y bate hasta obtener una mezcla suave y ligeramente esponjosa.
Paso 2:
Disuelva la levadura seca en una pequeña cantidad de leche tibia (35–40 °C) y déjela reposar de 5 a 10 minutos para que se active.
Paso 3:
Vierta gradualmente la leche y la levadura en la mezcla de huevo, sin dejar de batir hasta que la masa esté suave y sin grumos.
Paso 4:
Tamice la harina directamente sobre el líquido y mezcle bien hasta que alcance la consistencia de una crema agria ligera.
Paso 5:
Añade la leche restante y vuelve a remover bien.
Paso 6:
Vierta el aceite vegetal y remueva suavemente; esto hará que las tortitas queden más blandas y evitará que se peguen.
Paso 7:
Cubre el bol con film transparente o un paño y deja la masa en un lugar cálido durante 40-60 minutos hasta que suba y duplique su volumen.
Paso 8:
Calienta una sartén a fuego medio y úntala ligeramente con una fina capa de aceite vegetal.
Paso 9:
Vierta una porción de la masa en la sartén y extiéndala uniformemente, inclinando ligeramente la sartén.
Paso 10:
Fríe la tortita hasta que aparezcan pequeñas burbujas en la superficie y pierda su brillo (se vuelva mate).
Paso 11:
Con cuidado, dale la vuelta a la tortita con una espátula de madera y fríe el otro lado hasta que esté dorado.
Paso 12:
Coloca la tortita terminada sobre un plato llano y cúbrela con una toalla limpia para que se mantenga suave y elástica.
Paso 13:
Sirva los panqueques calientes, con miel, mermelada, crema agria o mantequilla derretida, a su gusto.
Consejos de cocina:
Utilice levadura fresca. Compruebe la fecha de caducidad: la levadura caducada o mal almacenada no hará que la masa suba y los panqueques quedarán densos.
Deja que la masa suba bien. Después de amasarla, cubre el bol con un paño y déjalo en un lugar cálido durante 40-60 minutos, hasta que duplique su tamaño; este es el secreto para que quede esponjosa.
No añadas la sal directamente a la levadura. Disuélvela primero en la leche o añádela después de que la levadura se haya activado; el exceso de sal puede ralentizar la fermentación.
Tras el levado, remueva suavemente la masa. Esto distribuirá las burbujas de aire de manera uniforme, pero no la comprima demasiado para mantener su textura esponjosa.
Fríe a fuego medio sin añadir demasiado aceite. Las tortitas de levadura ya son bastante grasosas debido a la leche; demasiado aceite las hará pesadas y espesará su textura.
Sírvelas inmediatamente después de hornearlas. Estas tortitas están especialmente deliciosas calientes: suaves, ligeramente esponjosas y con un aroma a recién horneadas. Combinan a la perfección con crema agria, miel, mermelada o mantequilla derretida.
