Tortitas con kéfir y agua hirviendo
Origen de la receta
Esta receta es una excelente alternativa a los clásicos panqueques de leche. Es especialmente popular en la cocina rusa. El kéfir les aporta un ligero toque ácido, dejándolos increíblemente suaves y esponjosos. El secreto para lograr la textura perfecta reside en añadir agua hirviendo a la masa. Esto da como resultado panqueques finos y elásticos. Estos panqueques de kéfir son ideales para el desayuno o como base para rellenos dulces y salados. Este método se conoce como "natillas" porque el agua caliente "cocina" parcialmente la harina, creando una textura única.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Kéfir
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Huevos
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Harina
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Azúcar
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Sal
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Soda
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Aceite vegetal
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Agua (agua hirviendo)
Utensilios de cocina
- Cuchara
- Batidor
- Cucharón
- omoplato
- tazón hondo
- Sartén con revestimiento antiadherente
- Hervidor/cacerola
Receta paso a paso
Paso 1:
Vierta el kéfir en un bol grande, rompa los huevos dentro, agregue azúcar y sal.
Paso 2:
Batir la masa con un batidor de varillas hasta que esté suave.
Paso 3:
Agregue la harina gradualmente, revolviendo constantemente para evitar grumos. Incorpore primero el bicarbonato de sodio a la harina.
Paso 4:
Añade agua hirviendo a los ingredientes restantes y mezcla bien.
Paso 5:
Añadir aceite vegetal.
Paso 6:
Mezcla rápidamente todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea; esta burbujeará y se expandirá ligeramente. Deja reposar la masa de 5 a 10 minutos.
Paso 7:
Calienta una sartén y engrásala con aceite vegetal. Vierte un cucharón de masa en el centro y, ladeando la sartén, extiéndela uniformemente.
Paso 8:
Fríe la tortita hasta que esté dorada por un lado, luego dale la vuelta con cuidado con una espátula de madera y fríe el otro lado.
Paso 9:
Coloca la tortita terminada en un plato.
Paso 10:
Repite los pasos 7 a 9 hasta que se te acabe la masa.
Paso 11:
Sirve los panqueques de kéfir con crema agria, requesón, miel, mermelada o incluso champiñones; son muy versátiles.
Consejos de cocina
Para obtener los mejores resultados, utilice bicarbonato de sodio fresco y agua recién hervida.
No te saltes el paso de dejar reposar la masa después de añadir el agua hirviendo; esto permite que los gases se distribuyan uniformemente y que las tortitas queden más esponjosas.
Si la masa parece demasiado espesa, añade un poco de kéfir o agua, pero no te excedas, de lo contrario la tortita se romperá.
Antes de empezar a freír, asegúrese de precalentar la sartén; una superficie fría impedirá que la masa se extienda de manera uniforme.
Utilice una espátula de madera para dar la vuelta a la sartén; es más suave y es menos probable que raye el revestimiento antiadherente.
Guarda las tortitas ya hechas apiladas, cubiertas con una toalla, para que se mantengan suaves y no se sequen.
Estas tortitas son muy saludables gracias a su contenido en productos lácteos fermentados y son fácilmente digeribles, lo que las convierte en una excelente opción para la alimentación infantil.
