Masa de pizza sin levadura
Origen de la receta
La masa de pizza sin levadura es una solución culinaria moderna para quienes buscan una preparación rápida. Si bien la pizza italiana clásica se elabora tradicionalmente con levadura, en casa se suele usar masa sin levadura, sobre todo cuando no hay tiempo para esperar a que fermente. Esta opción es popular en países con un ritmo de vida ajetreado, como Estados Unidos y Rusia, donde se valora una base rápida para la cena. Esta masa se basa en agentes leudantes (bicarbonato o levadura en polvo) y productos lácteos fermentados, que crean la textura deseada sin necesidad de fermentación.
¿Qué necesitas para cocinar?
Ingredientes
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Huevo
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Leche
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Sal
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Azúcar
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Aceite vegetal
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Harina
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Soda
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Vinagre
Utensilios de cocina
- Cuchara
- rodillo
- Batidora o varillas
- bandeja para hornear
- tazón hondo
Receta paso a paso
Paso 1:
Rompe un huevo en un tazón y vierte la leche.
Paso 2:
Batir con un tenedor hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 3:
Añade sal, azúcar, refresco y revuelve.
Paso 4:
Vierta el vinagre y vuelva a remover; el líquido debe volverse homogéneo y ligeramente espumoso.
Paso 5:
Vierta el aceite vegetal y vuelva a mezclar bien.
Paso 6:
Añadir la harina poco a poco, removiendo constantemente con un tenedor, hasta que la mezcla empiece a formar grumos.
Paso 7:
Cambia al amasado manual: amasa la masa en un bol durante 5-7 minutos, hasta que quede suave y elástica.
Paso 8:
Forma una bola, cúbrela con una toalla y déjala reposar durante 5 minutos; esto mejorará su plasticidad.
Paso 9:
Extiende la masa con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta obtener un grosor de aproximadamente 3 mm.
Paso 10:
Colócalo en una sartén, levantando los bordes para formar un aro.
Paso 11:
Extiende la salsa, añade el relleno de tu elección y espolvorea con queso. Hornea en un horno precalentado a 200–220 °C durante 12–15 minutos, hasta que esté dorado.
Consejos de cocina
No te excedas con la harina; si la masa está demasiado espesa, añade 1 o 2 cucharadas de leche.
Utilice líquido tibio (a unos 30 °C) para que la masa se compacte mejor y quede menos pegajosa.
Antes de extender la masa, déjela reposar durante 5 minutos; esto evitará que se encoja demasiado.
Para que la corteza quede crujiente, úntela con aceite vegetal antes de hornearla.
Para obtener una base fina, extienda la masa sobre una superficie fría; esto evitará que se estire.
No sobrecargues la pizza con ingredientes; demasiada humedad hará que la masa quede blanda y densa en lugar de esponjosa.
